Clarín | Suplemento Económico 17de Octubre de 2004

Outsourcing: crecer con terceros

La globalización de los mercados y la hipercompetitividad nos obliga a ser cada día mejores, a innovar con mayor velocidad, atendiendo las demandas de ese complejo y dinámico mercado. El outsourcing nos permite operar dicha transformación, accediendo a recursos usualmente disponibles solo para las grandes corporaciones.

Outsourcing: Moda o Solución

Esta herramienta de gestión, definida como una asociación a mediano o largo plazo entre una empresa y un especialista para que se haga cargo de ciertos procesos no estratégicos, bien podría ser considerada como una más de las tantas modas del management. Nada más lejos en mi opinión, por lo que pasaré a desarrollar ciertos conceptos que pretenderán sostener la importancia y efectividad del outsourcing.

Algunos pensarán que tercerizar es un fenómeno no muy común y reciente, pero podríamos remontarnos al siglo XV, cuando luego de que Gutemberg inventara la imprenta, los monjes dejaron de producir manualmente libros sagrados y encomendaron dicha tarea a talleres de impresión; también la seguridad en el Vaticano ha sido tercerizada por más de 500 años.

Luego de la crisis de 1930 las grandes compañías automotrices dejaron de producir integralmente sus vehículos para conformar una red de proveedores de auto partes. ¿Qué hacen hoy día Ford, VW o Toyota? Concentrarse en actividades como investigación de mercado, diseño de productos y ensamblado de partes.

Ergo, tercerizar es un concepto conocido, debiendo señalarse no obstante que su fuerte crecimiento en los últimos 20 años ha permitido identificar una nueva industria, destacándose el sector de Tecnología Informática, donde la tercerización es habitual.

Numerosas empresas contratan a terceros los servicios de seguridad, comercio exterior, asesoramiento legal y de impuestos, aplicaciones informáticas, etcétera. Hace dos décadas esto no era tan generalizado, lo que nos lleva a preguntarnos cuántas y cuáles de las actividades que desarrollamos internamente en nuestras empresas hoy día, habremos de tercerizar en la próximos tiempos. Es un tema para mirar con anticipación estratégica.


Para tener en cuenta

La cuestión pasa por entender para qué habremos de tercerizar o externalizar ciertos procesos, e identificarlos.

Debemos poner foco entonces en aquello que es central a nuestro negocio, aquellas actividades estratégicas que determinan el valor competitivo y distintivo de una compañía. Aunque esto es sumamente cambiante y varía según las distintas industrias, básicamente las actividades de marketing, comercialización, investigación y desarrollo y en ciertos casos el "core" del proceso productivo, hacen a lo estratégico. El resto, las actividades o procesos que son comunes a numerosas industrias y que no son críticas al negocio, son altamente tercerizables. ¿Por qué? ¿Qué beneficios obtendría?

• Liberar management para aplicarlo a tareas estratégicas.
• Mejorar la gestión a partir de la especialización del proveedor.
• Optimizar procesos y recursos.
• Operar con la última tecnología sin inversión.
• Reducir costos, por aplicación de economías de escala.
• Permitir el desarrollo de nuevos emprendimientos más rápido y a costos muy competitivos.
• Facilitar desinversiones.
• Convertir ciertos gastos fijos y globales a medibles, controlables y relativamente variables.

Ejemplos con alta probabilidad de tercerización son: liquidación de haberes, selección de personal, compras, comercio exterior, impuestos, contabilidad, cuentas a pagar, facturación, cobranzas, gestión de inmuebles, operación de call centers, informática.

Como toda herramienta, el outsourcing puede no cumplir las expectativas. Pero hay algunos factores cuya observancia permite asegurar buen resultado:

• Analizar cuidadosamente las actividades a tercerizar, observando el grado de criticidad de las mismas y la existencia de buena oferta en cuanto a proveedores de tercerización de procesos.
• Desarrollar casos de negocio "reales" y conservadores, para las actividades o procesos analizados, y determinar si existe un adecuado nivel de ahorro al tercerizar e identificando los beneficios cualitativos esperados.
• Administrar profesionalmente el proceso del cambio. Esto es, contemplar la resistencia que puede producir la modificación en la forma de operar.
• Establecer un claro y flexible Acuerdo de Nivel de Servicios.
• Selección cuidadosa del proveedor.

La elección del proveedor es clave. Más con un outsourcer con el cual estableceré una relación de mediano a largo plazo y que trabajará integrado a mi operación. Se analizará la solvencia económica del potencial proveedor, su trayectoria, estructura, proyección futura o continuidad en nuestro país y la calidad de sus recursos humanos. Si teniendo en nuestra compañía un proceso nos preocupamos por la selección, motivación, retención y desarrollo de nuestra gente: ¿Por qué no evaluaríamos este aspecto en potenciales proveedores?

Si cumplimos con un adecuado proceso de planificación, contratación, implementación y control, el éxito de un proceso de outsourcing estará asegurado.

Las empresas mueren si no son competitivas y responden velozmente a las necesidades de un mercado cambiante. El outsourcing permite operar dicha transformación, en particular para las pymes, que son las que más se benefician por el salto cualitativo en los procesos tercerizados. Para estas compañías, por encima de un ahorro económico absoluto, se da la posibilidad de acceder a recursos disponibles solo para las grandes corporaciones.

Tal vez el outsourcing no sea para todos, pero es aconsejable que todos efectúen un profundo análisis de su factibilidad.

Ricardo Rodríguez
Gte. Gral de Gestión Compartida SA